Bienvenidos al tren

Bienvenidos al tren!
Sí, es posible que más de una vez descarrile. También puede hacer paradas en pueblos hostiles y estoy en condiciones de asegurar que va a transitar por parajes inhóspitos. Por momentos es más lento que el Gran Capitán y se viaja peor que en el Sarmiento. Aún así sean bienvenidas aquellas almas que quieran someterse al trajín de desempolvar recuerdos, construir anécdotas y volverse cada día un poquito más locas. Estos son mis vagones, fotos instantáneas de momentos irrepetibles. Fragmentos de un presente escurridizo que nunca se deja atrapar, porque este instante ya pasó.

viernes, 13 de enero de 2012

Aprendizaje

Aprendí a pararme de manos
cuando el mundo mareado me hace al costado
aprendí a defenderme
que no importa que me caiga, hay que levantar la frente

Aprendí a asumir mis errores
girar el volante, pisar el freno
aprendí que por nada del mundo
hay que temerle a fantasmas ajenos

Aprendí que soy mujer fuerte
al frente, valiente, mujer sonriente
A pelear por lo que se quiere sin mirar atrás
que sólo se necesita dar un pasito más

Aprendí con vos al lado
y si elijo marcharme va a ser porque quiero
no pienses que tus oscuridades dan miedo
más me empujás, y yo más me quedo

domingo, 8 de enero de 2012

Pensando en vos

Hace mucho que no escribo
sentimientos aturdidos
libertad, amor, pasión, cama de a dos.
Pero es tiempo de pagos
no hay presente sin pasado
y aunque muera por llamarte digo no.

Cuando se rompió la copa
esa boca (que era loca)
se cortó, de a besos se desangró.
No es que ahora tenga miedo
sé que todo es pasajero
todo todo es pasajero menos vos.

Aunque busque no te encuentro
aunque duerma no te sueño.
No hay cursos para calmar el dolor.
Si te lloro, no me acuerdo
si te pienso, voy riendo
y quién dice hasta te escriba una canción,
donde cuente nuestra historia de amor.

Son vestigios de un pasado
dulce, suave, acompañado
son presagios de algo que aún no llegó.
Son caparazones rotos
no me toques, no te toco
son heridas de la guerra del melmor.

Si te canto, no me escucho
si tengo asma, fumo un pucho
si no hablamos es que estoy pensando en vos.
Si estás lejos, más te siento
si hoy te pierdo, más te apuesto
este juego solo se juega de a dos.

Yo te espero en la otra mano, jugás vos.
Yo te tiro un centro y Boca hace el gol.
Quién te dice este año sos campeón...

domingo, 13 de noviembre de 2011

Lo real

Pensar que siempre estoy quejándome, perfeccionando lo hermosamente imperfectible, renegando de vos, de mi, de todos... Y cuando algo realmente impensadamente horrible sucede, ahí es cuando me doy cuenta de las cosas que de verdad importan.
El amor, la felicidad, son todos ideales... tus caricias, tus besos, eso es lo real.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Artistas de la carne

Él es mi música.
Y yo, su canción.

domingo, 28 de agosto de 2011

La maga

Quiero jugar a que soy la maga y vos Oliveira, y nos descubrimos encontrándonos sin buscarnos en medio de una ciudad llena de gente, en puentes inacabables. Tomamos café y un cigarrillo y en el medio evohé.

La incertidumbre y el amor

¿Cuántas veces me encontré mirando esos ojos, antes marrones ahora verdes pensando qué estará pensando? Pfff... infinitas. La mente humana da para todo. Encima el amor nos pone idiotas y uno sueña con que el otro es uno mismo y viceversa. ¿No será que me enamoro de mí misma en distintos cuerpos y facetas? El otro día me encontraba en pleno autosermón, diciéndome, no te quiere, mirá lo que te hace. ¡Qué ego! Creer que todo pasa por uno. Cuando me enamoro yo soy mi universo, el otro es una excusa, un espejismo, uno muy fuerte. ¿Cuántas veces habré dicho que lo amo? Lo que es peor... ¿cuántas veces me habrá dicho que me ama? Él enamorado de él, yo enamorada de mí. Es obvio que esto se presta a confusión... ¿Cómo no lastimarse, si toda una relación parte de una premisa falsa? Debería decirse: Amo lo que soy cuando estoy con vos, pero no te confundas no te amo a vos así que vos hacé la tuya. ¡Cuántos dolores de cabeza nos ahorraría a las mujeres! Desde el célebre "¿qué estás pensando?" al no menos conocido "¿me querés?" (Y ni hablar de meternos en la distinción entre querer y amar). Después vienen las comparaciones con las ex, y el famoso "a ella la querías más, le hacías poemas y a mí no". (Bueno tal vez esa última parte es algo autorreferencial pero el resto nos pasó a todas).
En fin, vean resuelto aquí el misterio de la incertidumbre y el amor.

El pasado

Dicen que todo tiempo pasado fue mejor... ¿Será que el tiempo es piadoso con las heridas y ayuda a olvidar los malos recuerdos? ¿Será que somos selectivos con nuestra memoria? ¿O será que crecemos y nos damos cuenta que incluso en lo malo hubo algo bueno?
Estoy pensando en el equilibrio, el yin y el yan ¿tal vez será que tanta onda zen a mi alrededor me hace darme cuenta cuán lejos estoy de esa completud?
Estas últimas semanas estoy algo turbada, como si algo estuviera por sacudirme, no logro relajarme, veo fantasmas en todos lados. Entonces pienso en el pasado.
Dicen que el pasado es el lugar donde buscan consuelo los tontos. ¿Será porque es inmutable? Lo que pasó, pasó, diría un reggaetonero famoso y lo hecho, hecho está diría mi abuela. Se cree que el pasado no puede hacer daño, todo está ahí en cajas, etiquetado, bajo control. ¿Pero qué pasa cuando se abre la caja de Pandora, ese manojo de recuerdos guardados bajo siete llaves?
Las comparaciones son odiosas. Esa es otra frase hecha. Mientras escribo pienso quién habrá hecho las frases hechas. De algún lugar tuvieron que salir... pero bueno ese es otro tema. Hoy sigo con el pasado, que contradicción. ¿Qué hay de irresuelto que me aprisiona? ¿Qué hay de esos años dorados que me encadila y me obliga a mirar atrás?
Dicen que lo pasado pisado. El problema está ahí, cuando intento borrar mis propias huellas, cuando quiero empezar de cero. Eso no existe, somos seres atravesados por la cultura. Nacemos con un pasado insondable que ya desde chiquitos nos condiciona. Entonces, ¿cómo no obsesionarse con el pasado? Si está en mí antes de que yo sepa que soy yo (ese es otro tema que da para hablar, ¿sé quién soy?).
El problema sigue... Está bien, acepto que hay un pasado que me antecede pero qué pasa con mi voluntad, mi imaginario... ¿Tengo que pensar que todo lo que elijo no lo estoy eligiendo yo, sino que ya fue predeterminado y caer en que está todo escrito? ¿Me transformo en revolucionaria y digo que soy pura libertad?
Qué misterio che... y todo por una odiosa comparación con un pasado que ahora entiendo que ni siquiera es mío.