La cultura no es culpable de este malestar.
El sueño es la fiebre; el soñar, libertad.
Detrás de esas vidrieras se esconde mi verdad.
¿De qué sirve un armadura frente a esos ojos?
¿Por qué cojean los cojos?, ¿con quién duerme el diablo?
En mi isla sos el ministro y un polizón en altamar.
