Bienvenidos al tren

Bienvenidos al tren!
Sí, es posible que más de una vez descarrile. También puede hacer paradas en pueblos hostiles y estoy en condiciones de asegurar que va a transitar por parajes inhóspitos. Por momentos es más lento que el Gran Capitán y se viaja peor que en el Sarmiento. Aún así sean bienvenidas aquellas almas que quieran someterse al trajín de desempolvar recuerdos, construir anécdotas y volverse cada día un poquito más locas. Estos son mis vagones, fotos instantáneas de momentos irrepetibles. Fragmentos de un presente escurridizo que nunca se deja atrapar, porque este instante ya pasó.

lunes, 18 de junio de 2012

Sudestada

¿Cómo se hace para volver después de una noche como esa? ¿Cómo apagar el fuego de esa piel, maltrecha por las llamas de un amor incandescente? Sus encuentros eran breves y premeditados. Se ensayaba el día y la hora. Un vaso de trago largo era testigo de sus sigilosos pasos en la noche porteña. Se deseaban desde hace un tiempo pero ella no podía admitirse que había encontrado, esta vez, un digno rival. Era difícil soltar el volante y dejarse llevar. Desde pequeña había tomado decisiones de adultos. Siempre fue fácil para ella seguir el camino correcto, pero aquella primera noche el viento soplaba desde el sur y le susurraba al oído un atrevimiento o dos...

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